Una lista salvavidas | Esenciales para la vida

Una lista salvavidas

Una lista salvavidas

¿Sabías que… más de la tercera parte de la población mundial carece de acceso regular a medicamentos esenciales capaces de salvar vidas? Como consecuencia de ello, más de 15 millones de personas mueren cada año de enfermedades infecciosas para las que existe tratamiento, pero que no tienen a su alcance. Continuamos la campaña #Visualizarte analizando el papel de esos medicamentos esenciales y la importancia de la lista global de la OMS, que los recoge periódicamente.

En primer lugar es importante saber que, cuando hablamos de Medicamentos Esenciales (ME), nos referimos a aquellos que satisfacen las necesidades prioritarias de salud en la población. El concepto de medicamento esencial está basado en la certeza de que tan sólo unos 340 medicamentos resultan suficientes para tratar con efectividad más del 90% de las enfermedades. Por eso, desde hace décadas se viene exigiendo que los ME estén disponibles en los sistemas sanitarios de todo el mundo y en todo momento, como una herramienta imprescindible para garantizar el derecho a la salud.

Pero no basta con su disponibilidad. También se debe asegurar que se presenten en cantidades suficientes, en la forma farmacéutica adecuada, con garantías de calidad e información y a un precio que la comunidad donde vayan a distribuirse pueda pagar. Sin embargo y pese a que en los últimos 25 años el acceso a estos medicamentos esenciales ha progresado considerablemente, en la actualidad no toda la población se puede beneficiar en igual medida de sus tratamientos eficaces y de bajo coste, como demuestran estos contundentes datos:

  • Cada día mueren unas 27.000 personas por causas evitables relacionadas con la falta de acceso a ME.
  • Las enfermedades olvidadas –aquellas de fácil tratamiento pero que no son rentables para la industria farmacéutica– provocan la muerte de 8.000 personas diariamente.
  • El 20% de la población mundial consume el 80% de los medicamentos, lo que habla del desequilibrio entre países desarrollados y empobrecidos.
  • Los productos farmacéuticos representan entre el 15% y el 30% de los gastos sanitarios en los países con economías en transición, y entre el 25% y el 66% en los países en desarrollo.
  • Sólo en el continente africano, más de 320 millones de personas tienen un acceso menor del 50% a medicamentos esenciales.

Un problema que la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a detectar hace cuatro décadas, cuando aparecieron multitud de fármacos indispensables y se empezó a vislumbrar su desigual distribución y acceso a nivel mundial. Fue entonces cuando la OMS formó un comité de expertos para identificar cuáles eran los principales medicamentos que debían ser provistos en cualquier país del mundo, y a partir de los cuales se podrían establecer listados nacionales adaptados a las circunstancias de salud y epidemiología de cada lugar.

1977 fue el año de publicación de la primera lista de ME, que desde entonces se revisa con una periodicidad bienal: la última revisión es la número 19 y data de abril de 2015, incluyendo enfermedades prioritarias como el paludismo, el VIH/SIDA, la tuberculosis, los trastornos de la salud reproductiva, el cáncer y la diabetes. Este listado-modelo de la OMS se ha convertido con el tiempo en una piedra angular de las políticas farmacéuticas nacionales y de todo el sistema farmacéutico. Para comprobarlo, basta considerar que en 1977 apenas una docena de países contaban con un programa de medicamentos esenciales, mientras que en la actualidad cuatro de cada cinco países han elaborado su propia lista nacional.

Buenas noticias que se antojan insuficientes si atendemos a los datos ya expuestos sobre la inequidad en el acceso a ME, y que nos animan a seguir visibilizando esta realidad y concienciando acerca de ella. Pero, ¿qué podemos hacer de forma concreta para cambiar esta situación? La respuesta, muy pronto, en este mismo blog.

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